La experiencia de cliente en retail no es solo cómo atiendes.
Es todo lo que vive el cliente en su relación con tu negocio: desde cómo te descubre, hasta cómo compra, cómo le atiendes y cómo recuerda la experiencia.
Hoy, el cliente compara, decide rápido y vuelve solo si la experiencia merece la pena.
Cuando la experiencia falla, el problema no siempre es el producto o el precio. Es cómo se siente el cliente en el proceso.
Trabajar la experiencia de cliente no va de añadir más acciones.
Va de eliminar fricciones, entender mejor al cliente y hacer que comprar sea fácil, coherente y natural en todos los canales.
Problemas a resolver:
Mis clientes no repiten. No fidelizo bien. No conozco a mis clientes. No tengo visión unificada del cliente
No personalizo ofertas ni comunicaciones. La experiencia cambia según el canal. No mido satisfacción del cliente. Atención inconsistente
No conecto experiencia física y digital. No me diferencio por experiencia. Dependo del precio para retener. Tengo demasiada fricción en el proceso de compra
El cliente abandona porque comprar no es fácil. No tengo una experiencia postventa sólida. No resuelvo bien incidencias o reclamaciones
No adapto la experiencia al perfil del cliente. No gestiono bien reseñas, reputación o feedback. No convierto experiencia en recomendación
No tengo trazabilidad completa del customer journey. No sé cómo mejorar experiencia sin recurrir a descuentos. Mi servicio al cliente no resuelve a la primera
Subcategorías:
¿Para qué tipo de retailer aplica?
Aplica a cualquier retailer. Cambia el nivel de complejidad, no la necesidad.
Impacto esperado:
Mirada Tech for People:
Cuando la experiencia de cliente está bien trabajada, la tecnología debe ayudar a atender mejor, no a complicar la relación con el cliente