Hoy el cliente no entiende de canales. No distingue entre tienda física, web o móvil. Simplemente espera poder comprar cuando quiera, como quiera y sin fricciones.
El problema es que muchos retailers siguen operando por canales separados: stock por un lado, pedidos por otro, experiencia distinta según dónde compres.
Trabajar la omnicanalidad no va de “tener ecommerce”.
Va de conectar todo el negocio para que el cliente viva una experiencia única, coherente y sin interrupciones.
Problemas a resolver:
Tienda física y online no conectadas. No tengo experiencia unificada. Problemas con click & collect. No coordino pedidos
No promesa de entrega fiable. No integro marketplaces. No escalo digitalmente. Devoluciones entre canales problemáticas
Arquitectura no preparada. No sincronizo bien catálogo, precios y stock entre canales. El cliente ve información distinta según el canal. Tengo errores de disponibilidad online
No gestiono bien BOPIS / pickup / ship-from-store. No unifico cesta, pedido e historial del cliente. Mi checkout convierte mal. Tengo abandono de carrito elevado. No gestiono bien experiencia móvil
No diferencio bien operativa B2C y B2B. No escalo bien ecommerce internacional. No conecto bien marketplaces con mi operación. No tengo capacidad para vender de forma consistente en todos los canales
Subcategorías:
¿Para qué tipo de retailer aplica?
Aplica a cualquier retailer que opere en más de un canal o quiera empezar a hacerlo
Impacto esperado:
Mirada Tech for People:
Cuando la omnicanalidad está bien trabajada:
Si los canales no están conectados, el equipo lo sufre y el cliente lo percibe